El correo basura (“spam”) es uno de los inconvenientes más notorios de la vida en línea. Además de ser un impedimento persistente, es una herramienta común para realizar actividades maliciosas. Los autores de virus utilizan técnicas de correo basura para propagar códigos dañinos y los estafadores expertos atacan a sus posibles víctimas a través de fraude electrónico (los llamados ataques "Phishing").
En respuesta a esta situación, los proveedores del servicio de Internet (ISP) y los servicios de correo electrónico basados en la Web están haciendo todo lo posible por crear medidas de prevención del correo basura para aplicarlas en sus sistemas de envío de correo. Sin embargo, las revisiones técnicas a gran escala han demostrado ser lentas y reactivas, aunque los ISP y legisladores tienen buenas intenciones e ideas, no pueden seguirle el paso a los remitentes de correo basura. Entonces, ¿Qué puede hacer el usuario del hogar ? Debe aprovechar todos los recursos disponibles. Es decir, que debe ciertamente emplear las mejores herramientas que el proveedor de correo electrónico le ofrezca. Además, el sentido común y buen juicio pueden ayudar a reducir los peligros y problemas que genera el correo electrónico. Sin embargo, debe definitivamente prepararse e instalar una solución de software contra el correo basura, una solución tan avanzada que se adapte a sus necesidades personales y tan flexible que incorpore rápidamente respuestas a las últimas tácticas del correo basura.
El correo basura es algo más que una simple molestia. Es también una forma común de propagar virus, gusanos y Troyanos. Por ejemplo, algunas amenazas combinadas emplean técnicas clásicas de correo basura, como utilizar direcciones de correo electrónico legítimas que hayan sido recopiladas de su libreta de dirección para engañar a los remitentes y propagarse por Internet.
El correo basura es cada vez más y más un medio para el envío de fraudes electrónicos. El fraude electrónico o phishing es un método en línea que utilizan los estafadores expertos para obtener información personal y financiera de los usuarios del correo electrónico. Los correos electrónicos solicitan a los remitentes suministrar el número de la tarjeta de crédito, fechas de expiración, número del carnet de identidad y otra información importante. Puesto que las solicitudes parecen válidas, algunos remitentes divulgan inconcientemente información personal a los ladrones.
Los proveedores de servicio en línea están trabajando fuertemente para mitigar el problema del correo basura. La mayoría de servicios de correo electrónico tienen algún tipo de herramientas básicas de filtrado de correo basura y muchos están empezando a utilizar técnicas más avanzadas para identificar el correo basura. Comúnmente los servicios de correo electrónico identifican el correo basura y lo envían a una carpeta designada específicamente creada para recibirlos. Desde allí, usted debe confirmar la eficacia del filtro. Aunque esta labor consume tiempo, evita la pérdida de correo electrónico a través de los falsos positivos. Muchos servicios también le ofrecen una lista de direcciones autorizadas y no autorizadas. El uso de estas listas junto con los filtros inteligentes y un método preventivo para abrir correo electrónico no solicitado es una forma eficaz de reducir la entrada del correo basura. Recientemente, ha habido un esfuerzo concertado entre los proveedores ISP para desarrollar un protocolo estándar que autentique la identificación del remitente. La autenticación del remitente sería una forma eficaz de frustrar la táctica conocida como suplantación.
La suplantación es un método que utilizan los remitentes del correo basura para engañar los filtros del correo basura y usuarios finales al tomar la identidad de un remitente legítimo. Desafortunadamente, desarrollar una norma satisfactoria toma tiempo y el sector todavía no ha llegado a un acuerdo. Por ahora, los remitentes del correo basura se están centrando en los métodos de autenticación, y una vez que se implante una norma, seguramente harán todo lo posible para secuestrar las normas que pretenden frustrar sus tácticas de suplantación.
 
|
|